Alquézar, una villa mágica a los pies del pirineo
Un pueblo medieval donde las intrincadas callejuelas dan testimonio de otras épocas, como lo hacen los sabores de su gastronomía y el repicar de sus campanas: es Alquézar, una pequeña joya escondida a los pies de pirineo oscense y que ha sido nombrada Conjunto Histórico Artístico.
El nombre de esta villa viene de Al-Qasr, un término que en árabe significa castillo y que es testigo de su pasado islámico, cuando los defensores de la ciudad erigieron un castillo como puerta para defender el acceso a Barbastro, capital de la comarca. Y es que desde hace siglos, este enclave se consideró un lugar privilegiado en la comarca, que queda a los pies del Parque Natural de la Sierra de Guara.
Y si el entorno es bellísimo, no lo es menos la villa en sí, con sus fascinantes callejuelas; la humilde y a la vez sobrecogedora belleza de la Colegiata de Santa María la Mayor; el castillo que el dió nombre y su molino, que data del siglo XIII. A su alrededor, el caminante no podrá evitar quedarse fascinado por la belleza de las rutas de los cañones del rio Vero, un espectáculo calcáreo fascinante, así como los puentes qeu se alzan sobre el agua y que permiten vivir los Pirineos en un contacto único.
¡Pasee por nuestras callejuelas! Aquí le proponemos un itinerario.